lunes, 12 de agosto de 2013

Yo, El Director

Yo, El Director.
Mario de Marchis
Yo, el director. Los desafíos del liderazgo en la sociedad del conocimiento
Un marco de referencia “cósmico”.
En realidad la tierra es muy joven si consideramos la edad del universo y, el tiempo de vida de nuestra especie es solo un instante en una escala de tiempo cósmico.
El hombre es por ahora el único animal conocido que utiliza la razón para entender cómo se formó él y cómo evolucionó en el cosmos, además de preguntarse de sí mismo y de su origen.
Un marco de referencia “humano”.
Se inicia con la utilización del fuego por el hombre, posteriormente el hombre desarrolla la característica de poder hablar.
Es increíble la poca capacidad de asombro que poseemos, pues en general no nos damos cuenta de la complejidad del proceso que se verifica para realizar algo que consideramos tan trivial como hablar: tiene que intervenir la lengua, los labios, el paladar, los músculos faciales y los dientes sin olvidarnos de la laringe y los pulmones, todo lo anterior controlados cuidadosamente por el cerebro.
Posteriormente viene la capacidad de representar nuestro entorno con las pinturas rupestres y hay que considerar que hasta estos días seguimos siendo el único animal que puede hacerlo. 
Sabemos que los primeros seres habitaban Africa, bien, pues cronológicamente lo que viene es la migración hacia America por medio de famoso estrecho de Bering el cual se formo en la última glaciación. Con lo anterior fueron poblándose las tierras y aparecieron la agricultura y el establecimiento de las primeras ciudades y por ende la civilización que conocemos hoy en día.
Viene la invención de la rueda a la cual se le dio uso inmediato junto con el caballo, después viene algo trascendental: la escritura a través del alfabeto,el cual es indispensable para transmitir conocimiento de generación en generación sin que este conocimiento muera junto con las personas.
Aparecen algunos hechos históricos como la guerra de Troya y algunos personajes tan renombrados de la historia como: Confusio, Buda, Sócrates, Aristóteles y Platón.
En el periodo paleolítico realmente nuestra parte animal y primitiva nos permitió vivir gracias a que fue un ambiente bastante regular, los grandes cambios venían de l naturaleza que son cambios demasiado lentos en comparación con la vida del hombre.

Los siguientes acontecimientos son el nacimiento de Jesús, quien marca el inicio de nuestro calendario moderno y posteriormente Constantino marca el cristianismo como religión oficial en Roma, difundiéndose primero por Europa y después por todo el mundo.
Guttemberg es considerado como el hombre más importante del último milenio por la influencia que tuvo en el desarrollo de la civilización al imprimir el primer libro y acercar el conocimiento a más personas.
Vendrán más hechos históricos y uno de los más importantes es cuando Galileo observa las lunas de Júpiter y junto con Copérnico revolucionaron nuestra concepción del mundo.
Después de esto nos vamos hasta la invención de la máquina de vapor por James Watt que da inicio a la Revolución Industrial, posteriormente un sinfín de reseñas como la primera y segunda guerra mundial y la llegada del hombre a la Luna.
En 1984 entra en operación Internet lo cual marca la tercera ola de revolución del conocimiento, fundamentado en las tecnologías de la información.
Con esto recordamos que hay momentos en la vida de las personas en los que el mundo en que nacieron los abuelos es imposible de imaginar por sus nietos y de la misma forma, los abuelos no pueden adaptarse, ni comprender todos los sucesos nuevos que se están gestando.
Problema con repercusiones en temas de Gerencia, los Directivos activos en la Alta Gerencia fueron formados en un medio ambiente que ya está desapareciendo, vienen de un mundo donde la segunda ola, la de la industrialización, los mantenía vigentes.
Ahora la sociedad del conocimiento barrio con gran parte de lo que los abuelos conocieron y nuevamente, como éstos no pueden entender el mundo del nieto tratan de imponer a la fuerza estructuras organizacionales, sistemas de control y estilos de liderazgo que ya no solamente no son útiles sino que son contraproducentes en la nueva realidad.
Las generaciones del homo sapiens.
25 años = 1 generación
1ª. Ola de la tecnología (Revolución en Agricultura), en la generación 3,520.
2ª. Ola de la tecnología (revolución Industrial), hace 8 generaciones.
3ª. Ola de la tecnología (revolución Conocimiento / Internet), hace 1 generación.
La tecnología y el conocimiento se han vuelto lo más importante y han modoficado de manera radical la gestión de la producción, de la economía y de la política, así como de las relaciones entre la personas.
Una cuestión metodológica
Hasta hace 2,700 años en Grecia, punto de apertura para grandes civilizaciones entre Oriente y Occidente encontramos el primer indicio del pensamiento científico. Encabezado por Tales de Mileto quien se diferenció de sus colegas por inducir en sus discípulos la idea de cuestionarlo para indagar aun más de lo que sabía y todavía hasta entonces aquel que justificaba un error de su Maestro lo tomaba como un acontecimiento de mala interpretación de su parte a las palabras de su Maestro, es decir, el Líder o Maestro siempre tenían la verdad absoluta.

“Mas lo que respecta a la verdad cierta, nadie la ha concedido.
ni la conocerá, ni acerca de los Dioses,
ni siquiera de las cosas de las que hablo.
Y aunque por casualidad expresase
la verdad perfecta , ni él mismo lo sabría,
pues todo no es sino una maraña de sorpresas”
(Jenófanes, 565-470 a. C.)

Método científico.
Observación, hipótesis, experimentación y comprobación de la hipótesis que entonces se vuelve ley.
Desafortunadamente este método hasta hoy en día es utilizado en las ciencias sociales, este efecto es llamado “Cientificismo” y no es más que el intento de aplicar el método científico positivista en ámbitos que no le corresponden.
Pascal habla de dos tipos de espíritu:
Espíritu de Geometría, es empleado para abordar problemas relativamente sencillos, que operan con definiciones exactas y donde contamos con la mayoría de las variables en forma exacta y precisa (manejo de inventarios, programación de producción), son algunos ejemplos donde la situación se modela con herramientas matemáticas. En otros casos es prácticamente imposible tener la definición de todas las partes que integran un problema y nos encontramos en el cambio de la complejidad o ambigüedad en el cual no tenemos una sola definición del problema. Nos encontramos en el reino humano de las ciencias sociales y del arte, en este contexto tenemos que usar el Espíritu de Finura.
 Dominar ambos espíritus es lo que permite poseer una verdadera visión directiva de la realidad.
El hemisferio izquierdo del cerebro se relaciona con la ingeniería, es decir, con el espíritu de geometría.
El hemisferio derecho del cerebro se relaciona con el arte, es decir, con el espíritu de finura.
A pesar de poder entender que nadie posee la verdad absoluta, no debemos intentar encontrarla tanto en el campo de las ciencias sociales como en el campo  de las ciencias naturales. Se sugiere los siguientes tres principios que nos pueden ayudar como guía para adquirir cada vez más experiencia en nuestro trabajo:
1.    El principio de falibilidad: se maneja como tal vez yo esté equivocado y quizás usted este en lo cierto, pero naturalmente ambos podemos estar equivocados.
2.    El principio de discusión racional: se maneja como, tenemos que contrastar crítica y naturalmente, de la manera más impersonal posible, las diferentes teorías que están en discusión.
3.    Principio de aproximación a la verdad: se maneja como, casi siempre podemos mejorar nuestra comprensión, incluso en los casos en los que no lleguemos a un acuerdo.
El ejecutivo anumérico.
Definitivamente las decisiones de los ejecutivos tienen que ver con hechos que se consideran estadísticos, sin embargo, en la mayoría de estas personas predomina la tendencia conocida o adquirida por los sucesos expuestos en el medio que nos rodea, dejando muy alejado al ejecutivo en su decisión por no tomar en cuenta la probabilidad y estadística dándole más fuerza a tendencias no analizadas o bien hechos puntuales.
Las ecuaciones más peligrosas para un directivo.
Seguimos involucrados con la probabilidad que existe en un suceso en relación con eventos anteriores de la misma índole, hay estudios de Harvard que demuestran que una decisión sobre cambios de ejecutivos por periodos de malos resultados no resultó con éxito. La respuesta no está en la falta de habilidad del ejecutivo sino en la inmensa variedad de circunstancias que por lo regular son aleatorias y relacionadas con el personal.
La regresión hacia la media.
Dentro de cada proceso siempre existen estándares de operación, desde luego que hay variables que en ocasiones generan que los estándares se vean rebasados de manera extraordinaria o bien queden muy por debajo de las expectativas, con lo anterior no podemos pensar que siempre existirán magníficos o pésimos resultados, la tendencia de los mismos será obedecer a los estándares comunes.

La ecuación de moivre.
Gracias a esta ecuación podemos entender que el cálculo de la desviación estándar se magnificará cuando nuestra muestra de datos es más pequeña que cuando tomamos en cuenta un gran universo como muestra, donde no impactará de forma importante por el gran número de datos que se están manejando.
Correlación y causalidad.
Es muy frecuente que dos cantidades estén correlacionadas sin que una sea causa de la otra, hay que tener mucho cuidado cuando tratamos de encontrar una relación causal entre dos variables
Homero ya lo tenía claro… y Dante también.
Homero reconoce desde muchos años a.C. que es más importante la inteligencia que la fuerza bruta, situación que se compara con ejecutivos modernos ya que muchos de ellos emprenden un loco vuelo guiado por una ambición desenfrenada y no motivada por razones de empresa, sino en muchos casos simplemente para saciar una necesidad de reconocimiento y poder sin respetar ningún límite ético, que lo lleva a su propia destrucción y al fracaso.
Una sociedad basada en el conocimiento.
En la antigüedad los conocimientos en una sociedad eran trasmitidos mediante los genes, lo que tenía que aprender un recién nacido para sobrevivir era muy poco. Posteriormente los conocimientos (ideas=memes) eran mayor en cantidad para transmitirlos, por ello en el tiempo de apogeo de la agricultura el anciano era muy respetado, debido a que era el que transmitía los conocimientos. En la actualidad, dentro de nuestra sociedad los ancianos se observan como personas indiferentes pues los conocimientos son transmitidos de forma diferente o bien por medios diferentes a la experiencia acumulada de años de estas personas.
Para el año 1820, durante la revolución industrial el PIB sale de una larga estabilidad y demuestra una tendencia ascendente hasta llegar a la actualidad y también inicia una lucha de clases, la burguesía contra él proletariado.
El reto más grande del directivo de la generación de hoy es eliminar de su mente que el trabajador es el que necesita de la empresa y considerar de forma verdadera que el factor más importante son las personas.
NECESITAMOS PASAR DE LA GERENCIA INDUSTRIAL A LA GERENCIA DEL CONOCIMIENTO.
Anno domine 2008 d.C. = 10 d.G.
Podemos decir que en el año 2008 estamos viviendo el año 10 después de Google, esta equivalencia marca un parte aguas en la sociedad como en el aspecto de desarrollo Tecnológico e Industrial.
Los jinetes del apocalipsis directivo.
El cuadro de Botticelli muestra todos los intereses que influyen en una decisión, en la actualidad pueden ser de un ejecutivo, gobernante, etc.
Necesitamos prestar atención a los defectos y debilidades de nuestra mente, que trabaja junto con nuestro cerebro y es parte fundamental de nuestro éxito o nuestro fracaso
Hybris o el “virus de la inteligencia autodestructiva”.
Hybris es la desmesura de un individuo, la incapacidad de reconocer los propios límites y de estar en armonía con el medio ambiente.
La soberbia es el virus de la inteligencia autodestructiva que parece hacer irrupción en la vida del ejecutivo, presentándose en la persona brillante e inteligente cuando pierde la mesura. La adulación es otro de los grandes jinetes del apocalipsis directivo.
Nosce te ipsum.
En latín, esto significa “conócete a ti mismo”. El reconocimiento de no saber es precisamente lo que permite aprender, pero mientras uno está convencido de saber, e impermeable a cualquier nuevo conocimiento.
Adentro… y no tan profundo...
La humildad conquista al soberbio, como se escribe en la espada del cuadro de Caravaggio de David y Goliat.
Existe dentro de cada ser una parte oscura que vive muy arraigada en lo profundo de nuestra psique, es importante tomar las medidas necesarias y poder controlarla cuando administramos a las personas.
Pero también… adentro de nosotros...
Occidente es una confluencia de tres tradiciones que podemos identificar con tres ciudades: Jerusalén, Atenas y Roma. Tradicionalmente el occidente se declara ateo, pero vive apegado a las costumbres cristianas.
Cuatro tipos de temperamentos.
Estos cuatro tipos de temperamentos se pueden observar de forma práctica en la capilla Sixtina, en las cuatro esquinas se observan jovenes con características como:
-Predominación de nuestra sangre; temperamento fuertemente optimista.
-Predominación de bilis negra; temperamento lúgubre.
-Predominación de bilis; temperamento colérico.
-Predominación de flemas; temperamento tranquilo.
Desde otro punto de vista, los temperamentos se pueden mencionar como arquetipos con 4 funciones psicológicas básicas; reflexión, sentimiento, sensación e intuición.

Según Isabel Myers, hay cuatro pares de preferencias:
-Extrovertido/Introvertido: forma en que nos relacionamos con los demás.
-Sensitivo/Intuitivo: dice de qué forma adquirimos los datos del medio ambiente.
-Razonar/Sentir: forma en que tomamos las decisiones.
-Juzgar/Percibir: orientación que tenemos hacia el mundo exterior.

No debemos pensar o intentar convertir a otra persona a nuestra personalidad, hay que recordar que somos un equipo.

El artesano Dionisiaco.
Tiene que ver con Dionisio en la mitología, ejemplo de artesano sanguíneo. En la vida moderna se puede mencionar como ejemplo a Winston Churchill, que tenía una visión táctica impresionante.
Lo peor para un Dionisiaco es tener que esperar, la espera para él es la muerte.
El racional prometeico.
Prometeo, Titán de la mitología, es quien trae el fuego al hombre y con ello la tecnología. La mayoría de los racionales se dedica a actividades científicas. Ejemplos de personajes modernos pueden ser Lincoln, Jefferson, y Eisenhower.
El guardián epimeteico.
Epimeteo, hermano de Prometeo, es de tipo melancólico. Para estas personas la palabra clave es el deber. Ejemplo de personajes modernos es Washington.
El idealista apolineo.
Siendo muy pocas las personas con este temperamento, su influencia en la sociedad es muy importante. Por lo regular este tipo de personas son escritores y logran motivar y dar sentido de visión de futuro a las personas. Ejemplo de personaje moderno es Gandhi y Maslow.
La adulación: la destrucción de las cortes.
Es increíble como personas con total preparación se permiten ser presas de aduladores, escuchando lo que quieren y volviéndose dóciles en sus manos. Maquiavelo le dedica el capitulo XXIII de su obra maestra “El príncipe” a esta enfermedad en donde explica cómo se puede escapar de ellos.

El síndrome de Jago.
Relata como la personalidad psicópata de Jago logra que Otelo mate a Desdemona por serle infiel con Cassio, cuando todo es una mentira de Jago. Esta personalidad se puede encontrar en las personas dentro de organizaciones, en México para los años en que este libro se escribió, refieren una existencia de un millón de individuos.
Las principales características de este tipo de personalidad son las siguientes:
-Tendencia a una conducta agresiva y violenta.
-Impulsividad sin control.
-Frialdad de ánimo.
-Desconsideración alarmante hacia los derechos de los demás.
-Problemas para adquirir aprendizajes normativos.
-Deseo de satisfacción inmediata.
-Marcado Narcicismo.
-Perfil manipulador y vengativo.
-Falta total de empatía.

Es precisamente una mezcla de inteligencia sin ningún control moral lo que hace tan peligrosas a estas personas cuando andan persiguiendo sus metas.

Es prioridad de Dirección que cuando se detecte a una persona así, sea separada de la organización, es la única solución para evitar el daño que pueda generar, ya que solo le importan sus intereses, lo que sufran sus víctimas no le importa.

El síndrome Porfirio Díaz.
Es un síndrome que se observa tanto en la iniciativa privada como en la iniciativa pública y se refiere a la incapacidad de renunciar al cargo y retirarse a tiempo. Aunque parezca increíble es inmensamente difícil tomar esta decisión ya que el individuo sustenta toda su autoestima en el cargo, puesto o poder que le otorga la organización y no logra entender que hay vida después de dejar el cargo.

Porfirio Díaz, como uno de tantos ejemplos no pudo aceptar la idea de una sucesión de poder, buscando la inmortalidad de un sueño de ser el primer emperador.

El efecto Warm Springs.
Este efecto se puede montar en el marco histórico de una figura política como Franklin Delano Roosevelt, quien nació en situación de vastos recursos, gozo de todo lo que la riqueza puede otorgar, se caso con la nieta del presidente Roosevelt ya que era su prima en quinto grado. Todo lo anterior denota que el éxito de Franklin era arrazador, lo que le propicio una arrogancia porque todo era éxito en su vida, sin embargo contrajo poliomielitis, lo que lo derroto emocionalmente por algún tiempo. A su recuperación emocional fundo el “Roosevelt Warm Springs Institute for Rehabilitation”, institución que aun funciona para aquellas personas que lo necesitan. Esta enfermedad le cambio la forma de pensar en la vida.
Muchas veces, para personas buenas y capaces, nada es más útil que un fracaso o un golpe de la vida que les permita fraguar su personalidad, cambiándola de forma drástica, motivándolas a realizar unas hazañas increíbles después de haber perdido la arrogancia del éxito.

Aprender de los errores.
Nos narran la historia del hijo prodigo de Rembrandt como ejemplo del perdón de los errores. En estos días la cultura del perfeccionismo “hacer las cosas bien desde la primera vez” tal vez iría en contra de este concepto, porque el cometer errores es una situación natural del ser humano, reconocer uno mismo el error cometido es lo más importante, ya que nos da la oportunidad de corregirlo e inclusive corregir lo que se haya desplantado de ese primer error.

Dentro de una organización, crear una cultura de reconocimiento de errores para corregirlos y no caer dos veces con la misma piedra es indispensable si queremos que nuestro equipo de trabajo crezca y se cumpla lo que Voltaire mencionaba “Hay alguien tan inteligente que aprende de las experiencias de los demás”.

Paideia Management.
Paideia es una propuesta de hombre y de civilización que se trasmite por medio de la educación: es la justificación última de la existencia de la comunidad y de la individualidad humana.

Nos refiere como la cultura viene del modelo Griego, es decir, no busca la individualidad sino la humanidad.

Paideia es una palabra griega que significa, educación.

Magnanimidad. Phronesis.
El hombre magnánimo es el caballero perfecto, ocupado en conseguir el honor que tiene merecido, pero solo de las manos de quienes son dignos de dárselos.

Encontramos el cuadro de la magnanimidad, donde se observa como el hombre pusilánime es el extremo contrario y el vanidoso se juzga digno, pero no lo es. Phronesis es la base indispensable de la moralidad, la capacidad adulta de penetrar en las cuestiones prácticas. La persona que alcanza la Phronesis se le conoce como phronimos.





La definición de Aristóteles de Phronimos es:

“El Phronimos tiene que decir que hacer en circunstancias particulares y a menudo complicadas. De modo que tiene que ser capaz de captar los hechos relevantes y llegar a la decisión adecuada. Eso requiere experiencia, un ojo par lo que es y lo que no es esencial, un sentido de lo que es oportuno”
Pasando de la literatura a la administración, Nonaka nos da una definición de Phronesis en el contexto de una compañía que crea conocimientos y que consiste en la definición de seis habilidades.

-La capacidad de emitir un juicio moral.
-Compartir contextos con personas para crear un espacio de conocimiento.
-La capacidad de entender la esencia de una situación o de una cosa.
-La capacidad de reconstruir lo particular en lo universal.
-La habilidad de usar herramientas políticas para lograr el bien común.
-La habilidad de transmitir Phronesis, para crear una organización re silente.

En realidad el poder no cambia a las personas, simplemente permite que se comporten como son realmente.

La persona madura y magnánima presenta seis principios básicos de madurez:

-Aceptarse a uno mismo.
-Aceptar a los demás.
-Conservar el sentido del humor.
-Apreciar los placeres simples.
-Disfrutar el presente.
-Apasionarse con lo que uno hace.


El trabajo de un directivo es complejo y no puede ser comprendido mediante fórmulas sencillas o por panaceas aplicables a todos los casos. Se necesita entender la naturaleza humana, saber construir sobre las habilidades de las personas, desarrollando un aprendizaje que formará una sólida experiencia la cual nos permitirá convertirnos en Phronimos.

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